Bitácora #1
CLASE DE MADRUGADA
Eran las
6:50 de la mañana y me dirigía el edificio G, lugar del salón donde iba a
afrontar la primera clase del día y de la semana, era una mañana fría, pero a
su vez se podía contemplar que el sol acompañaría el día. Me iba acercando cada
vez más al salón y empecé a preguntarme qué personas estarían en esa clase,
¿las conocería?, ¿habré tenido clases con algunas ya antes? Esas preguntas se
resolvieron cuando finalmente llegué al salón y me di cuenta de que ya había
compartido clases con algunas. Observé en el escritorio y ahí se encontraba ya
el profesor preparándose para iniciar la clase, continúe buscando una silla,
pero ninguna me convencía, ya que necesitaba un enchufe para poder cargar el
celular, mis ojos se encontraron con una compañera y pude mirar que atrás había
una mesa desocupada, así me dirige allá y me senté, puse mi maleta en la silla
de al lado para guardarle silla a mi amiga que ya venía en camino. El salón
estaba medianamente vacío y pude percibir que aún faltaba más gente, pues era
un salón con un gran espacio. Saque mi celular, revise mis redes sociales y
respondí un par de mensajes; a los pocos minutos llego mi amiga, se sentó y nos
acomodamos para la clase que ya estaba a punto de empezar, pues ya marcaba las
7:10. El profesor se levantó de su silla y nos saludó amablemente, nos pidió
que sacáramos una hoja de papel y un lápiz, todos lo hicimos y empezó a
explicar la actividad, debíamos realizar un dibujo que nos representara; me
quede pensando alrededor de 5 minutos porque no sabía que dibujar, ya que no
soy muy buena dibujando y quería elaborar algo que los demás pudieran entender
fácilmente a la vista así que dibuje el estuche de mis AirPods, una cámara, que
a su vez representa lo que estudio, comunicación audiovisual, la dibuje lo mejor
que pude tratando de que quedara igual; a lo lejos el profesor contaba los
minutos que quedaban para entregar la hoja para que todos pudiéramos hacer el
ejercicio a continuación. El profesor recorrió todo el salón recogiendo los
papeles sin que faltara ninguno y luego otra vez se dirigió a cada mesa dejando
aleatoriamente un papel de otro compañero y explico la siguiente actividad que
consistía en que debíamos analizar el dibujo que nos había dado tratando de
entender más profundamente lo que cada compañero había puesto. Contemplé el
pedazo de papel que tenía encima de la mesa, era un pincel muy bien trazado con
unas líneas delgadas que me dejaban imaginar y suponer que aquella persona
detrás le gustaba el dibujo y lo practicaba usualmente, escribí estos pensamientos
en el respaldo de la hoja mientras el resto de mis compañeros parecían hacer lo
mismo. Mi análisis se acabó cuando me vi interrumpida por la voz del profesor,
quien decía que ya debíamos entregarle los trozos de papel de nuevo para que
ahora él fuera el encargado de hacer esa misma actividad con cada uno de los
presentes en ese salón. De igual manera, saco el primer papel aleatoriamente,
lo analizo dejándonos sorprendidos a todos por lo bien que había acertado tanto
él como el compañero que había analizado ese papel; así transcurrió la clase
por aproximadamente 20 minutos mientras algunos compartían sus opiniones y
risas llamando la atención de todos nosotros porque nos había mostrado que con
solo un pequeño papel se podían analizar todas o algunas características de
otro individuo, por ejemplo, saco un papel de una compañera y expuso que no
tenía muy buena relación su padre o que era un poco difícil, dejándonos a todos
con la boca abierta. Finalmente, salió mi papel y quede muy sorprendida con los
comentarios que había hecho la chica en el respaldo, pues decía varias cosas de
mi personalidad, relajada, des complicada, aficionada a la fotografía y el
gusto por hacer contenido en redes, el profesor me pregunto que tanto había
acertado la chica, confirme a su pregunta y a su vez añadiendo un par de datos
sobre mí, me entrego la hoja y la guarde en el cuaderno como un recuerdo de
esta primera clase. La clase continuo de esa manera entreteniéndome con los
dibujos y pensamientos de aquellas personas que estaban alrededor mío, por
ejemplo, a una compañera le gustaba el futbol, otra era un poco más tímida,
otro le gustaban los juegos, otro ejercía el teatro, otra no era de esta
ciudad, pues era de Pereira, entre otras características. Luego el papel de mi
amiga salió y no pudimos evitar no reírnos con lo bien que habían acertado
también, luego del momento divertido, el profesor ya estaba a punto de terminar
con los papeles, pero antes de que lo hiciera contó algunas anécdotas curiosas
sobre él. Después de estos pequeños comentarios continuo con el resto de la
clase, pues aún quedaba mucho tiempo por delante. Él se dirigió a su escritorio
y empezó a proyectar la habitual presentación de normas de clase, el contenido
que se va a ver y los métodos de calificación, profundizó en cada punto para
que todos pudiéramos entender, también, nos dio algunas recomendaciones como
llevar el computador para qué realizaremos las próximas actividades más cómodas
y no salir tan frecuentemente del salón porque se volvía incómodo tanto para él
como para nosotros. A la clase aún le quedaban algunos minutos por delante,
pero el profesor decidió terminarla antes con dos diagramas, uno se llamaba “el
cono del aprendizaje”, en el cual explicaba algunos porcentajes de lo que
aprendemos en las clases y que memorizamos con el pasar de los días y el otro
se llamaba, “The comfort zone”, el cual se exponía la zona del miedo, del
aprendizaje y de crecimiento y así dando por finalizada la primera clase de
esta materia, listos para la siguiente y para poner en práctica todo lo que nos
mostró el día de hoy junto a los demás compañeros.
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